Esta idea es tan increíble que se me ha puesto la carne de gallina. En realidad, es imposible porque dentro de un sueño lúcido no podrías mover tus dedos en la vigilia. Para empezar estás en fase REM y tu cuerpo se encuentra en una parálisis. Si te esforzaras en moverte tomarías conciencia de tu cuerpo y te despertarías. Pero algo que sí puedes mover y que se corresponde con la vigilia: los ojos!!!! Cuando miras hacia una dirección en un sueño, tu cuerpo en la vigilia también lo hace. Y se están desarrollando sistemas para que la gente con parálisis pueda comunicarse de esa forma. Así que imaginad que pudieras comunicarte con la vigilia mientras estás soñando, que pudieras ir contando todo lo que haces y lo que estás viendo!!
sábado, 5 de junio de 2010
Esta idea es tan increíble que se me ha puesto la carne de gallina. En realidad, es imposible porque dentro de un sueño lúcido no podrías mover tus dedos en la vigilia. Para empezar estás en fase REM y tu cuerpo se encuentra en una parálisis. Si te esforzaras en moverte tomarías conciencia de tu cuerpo y te despertarías. Pero algo que sí puedes mover y que se corresponde con la vigilia: los ojos!!!! Cuando miras hacia una dirección en un sueño, tu cuerpo en la vigilia también lo hace. Y se están desarrollando sistemas para que la gente con parálisis pueda comunicarse de esa forma. Así que imaginad que pudieras comunicarte con la vigilia mientras estás soñando, que pudieras ir contando todo lo que haces y lo que estás viendo!!
miércoles, 17 de febrero de 2010
Sueños recurrentes
Mucho cuidado con los sueños recurrentes. Hay algunos inofensivos como que se te caigan los dientes, salir a la calle desnudo o lo del examen sorpresa para gente que ha terminado la carrera hace años, pero hay otros muy personales que se repiten como una tortura, son zonas oscuras del subconsciente a las que hay que vencer. Practicar el sueño lúcido es la mejor forma.
sábado, 27 de junio de 2009
Ventanas
Ahora cuando sueño alcanzo la lucidez con facilidad y puedo hacer lo que quiero con mi entorno, pero hubo una época en la que no era capaz de cambiar las cosas a mi alrededor, así que cuando me daba cuenta de que estaba soñando buscaba una ventana allí donde estuviese y salía volando por ella. Sé que suena un poco raro si no habéis tenido un sueño lúcido nunca, pero si alguna vez lo conseguís u os sucede espontáneamente, ya veréis como lo primero que querréir hacer es volar.
viernes, 12 de junio de 2009
Alucinación hipnogógica
Una alucinación hipnogógica es una alucinación auditiva, visual o táctil que se produce poco antes del inicio del sueño. La palabra hipnogógica (o hipnagógico) expresa una situación de tránsito entre la vigilia y el sueño.
Estos fenómenos se presentan en las fases 3 y 4 del sueño profundo no REM. Son frecuentes en niños de 6 a 15 años y en algunas personas se prolonga hasta la edad adulta. Las alucinaciones más comunes son de tipo visual o de carácter auditivo. En muchas ocasiones tienen relación con vivencias del día anterior. Y a veces no se guarda recuerdo de la misma al despertar.
Cuando se sueña, se entra en un estado conocido como hipnogógico, transicional entre la vigilia y el sueño. En ese instante, el cuerpo se paraliza y sólo funcionan los músculos de los ojos, corazón, el cerebro y la respiración. En ese estado es común creer que se está despierto, hasta tal punto que se tiene seguridad de tener los ojos abiertos y de ver y escuchar cosas alrededor. La característica de este estado es que el cuerpo no puede moverse, está inmovilizado. Si el sujeto quiere moverse no podrá hacerlo. Hay incluso ocasiones en que la persona que está durmiendo en ese estado se despierta, y la inmovilidad permanece. Sin embargo, el cuadro revierte a la normalidad en cosa de minutos, no requiriendo intervención alguna ni teniendo mayor significación patológica.
Este estado ha llevado a mucha gente a interpretar que está sufriendo una experiencia paranormal o que algo o alguien les está impidiendo moverse o hablar.
Por añadidura, en muchas ocasiones, las alucinaciones hipnogógicas producen representaciones visuales sumamente coloridas, la mayoría de las veces sin ninguna correlación con la realidad, del orden de lo absurdo. Esta característica genera, también, la sensación de una vivencia extrasensorial en muchos de quienes las experimentan.
martes, 9 de junio de 2009
La siesta
La forma más fácil de tener un sueño lúcido por primera vez es intentarlo a la hora de la siesta. Seguro que alguna vez os habéis quedado dormidos en el sofá y habéis soñado que alguien se acercaba o que entraba en la habitación y no era real, pero al mismo tiempo vuestro cuerpo estaba paralizado. Esas alucinaciones son típicas del trance entre el sueño y la vigilia. Si dentro del sueño, sin despertar, conseguís moveros, será como si os separaseis de vuestro cuerpo y pudierais flotar. Es difícil de explicar si nunca os ha pasado, pero el primer paso es pensar en ello, darle vueltas a la idea, leer sobre el tema... y entonces de repente ocurre.
